Una vez cada campaña debemos cultivar las parcelas catastrales, para convertirlas en
cultivadas (véase Parcelas cultivadas). Previamente hemos de definir los cultivos (ver Lista
de cultivos).
Una parcela catastral no tiene por qué ser cultivada en su totalidad; además, una parcela
catastral puede tener varios cultivos (cada uno de ellos sería una parcela cultivada) e, incluso,
se puede cultivar una superficie mayor que su propia superficie real (ejemplo, una situación
de asociación de cultivos, en que varios cultivos ocupan la misma superficie).
La introducción de los partes de trabajo durante la campaña y el cálculo de los resultados
económicos, se hacen sobre la base de las parcelas cultivadas; de ahí la importancia de esta
operación.
NOTA: no es exactamente lo mismo un "cultivo" que un "producto cosechado": a un mismo
cultivo (por ejemplo, cebada) le pueden corresponder varios productos (por ejemplo, grano de
cebada y paja); así mismo, puede existir un cultivo sin producto cosechado (por ejemplo,
barbecho). Es por eso que existen dos listas distintas: Lista de cultivos por un lado y Productos cosechados por el otro, utilizándose en el programa uno u otro según corresponda.
Por ejemplo, a la hora de introducir un parte de trabajo que corresponda a una cosecha se
nos pedirá que elijamos un producto cosechado, no un cultivo.