Cuando ejecutamos el programa por primera vez tenemos que inicializar la base de datos,
siendo ésta prácticamente la única operación que se nos permite realizar. Una vez hecho
esto tenemos una base de datos vacía que, si lo deseamos, podemos guardar en este
momento (véase Hacer copia de seguridad) para disponer siempre de una base de datos
nueva. Hay que insistir en la conveniencia de realizar copias de seguridad con frecuencia ya
que a medida que pase el tiempo y más datos se vayan introduciendo, más frustrante
resultará una pérdida de los mismos que, por cualquier causa, pueda producirse.
Una vez inicializada la base de datos, hemos de crear al menos una campaña con la que
trabajar (véase Abrir/Crear campaña para más detalles). La duración de las campañas puede
ser cualquiera (incluso varios años) y se pueden solapar en el tiempo: el final de una
campaña puede ser posterior al inicio de la siguiente. Todo esto son decisiones que deberá
tomar el usuario para adaptarse lo mejor posible a su explotación. Téngase en cuenta que, a
la hora de añadir un parte de trabajo en una campaña determinada, sólo podrá hacerse
indicando una fecha que esté comprendida entre la de inicio y fin de la campaña.
A continuación crearemos nuestra explotación (opción de menú Nueva explotación); en
realidad podemos crear tantas explotaciones como queramos, pero tengamos en cuenta que
todas ellas compartirán la maquinaria y el almacén de materias primas. Si queremos trabajar
con más de una explotación, lo más apropiado será utilizar varias bases de datos (de ahí la
conveniencia de guardar la base vacía nada más comenzar, véase más arriba) y utilizar la
opción Abrir datos guardados.
Otra cosa que es conveniente hacer ahora es crear todas aquellas unidades de medida que
deseemos para nuestros productos y materias primas (ver Opciones).